01
jun

Reformas y diseño de interiores integrales

Una rendija de luz entra por la ventana y me da los buenos días. La contraventana, medio abierta, hace de párpado a la ventana que da a la calle. El polvo se apodera de los espacios y las salas. Las arañas han tejido grandes telarañas que nos ponemos de antifaz. Huele a cerrado, así que abrimos las ventanas para que corra el aire y deje entrar vida, frescor y aire nuevo.
El piso antiguo, nostálgico de los tiempos que ha vivido, nos abre las puertas al pasado. A reencontrar rincones, paredes,, suelos y techos. Un conjunto arquitectónico que se esconde entre paredes y vigas, entre suelo y yeso. Suelos llenos de colores, dibujos y formas. Buscamos el alma que habita en cada lado, en cada rincón, cada puerta y cada techo. Le sacamos la piel que trae puesta y dejamos el cuerpo desnudo, limpio, bello y simple.
Espacios pequeños, sin luz, componen el piso formando un conjunto de pequeñas habitaciones, mayoritáriamente ridículas y sin sentido. Abrimos estancias, juntamos dormitorios y dejamos pasar luz, aire y historia. Grandes salas, abiertas y vivas se nos presentan como una explosión de felicidad, joya y amor.
Cocina y comedor se unen para un tándem de tertulias y agradables veladas. Amigos en la cocina, entre cazuelas y copas, cortando tomates o preparando un buen guiso. Mientras tanto, se habla sobre las novedades de la semana, resultados deportivos o la nueva película de Tim Burton.
Techos ondeantes de hierro y arcilla sostienen el paso del tiempo y se esconden debajo del yeso que vamos picando con mucho cuidado. Felices de encontrar tesoros ocultos, protegidos por el yeso. Arenamos a presión para sacar las impurezas y dejar impecables sus orígenes. Sacamos la capa que esconde la estructura, del peso de los años, y la dejamos a la vista para apreciar su grandeza.
El espacio, el piso, el hogar…está listo para personalizarlo con los toques de luz y color que definen a las personas que lo disfrutarán, que lo vivirán y lo querrán.
Las luces le dan la forma, el carácter, calidez, y lo hacen lucir con sus mejores galas. Los muebles que lo llenan, lo hacen sentir cómodo y amable, como tú.
Lo llenaremos de recuerdos, imágenes, fotos pasadas y sueños.